Abrir una librería

O lo que llamo “la etapa de mi vida en la que todo es culpa de Nora Ephron”.

Tal vez no lo recuerdas, pero hace unos 20 años una película, basada en otra película aún más antigua, nos mostró a una mujer en sus 30 que atendía la librería infantil de su madre mientras que compite con una tienda enorme que llegará a su calle y eventualmente le cambiará la vida. No les daré spoilers, porque sea como sea el final de la historia, es un final feliz que nos invita a recibir los cambios de nuestra vida y hacer lo mejor que podamos con lo que tenemos.

Como le ha pasado a muchas personas, fui una lectora voraz en mi infancia y adolescencia pero más adelante dejé de leer. Mi gusto por los libros y las historias no se fue, al punto que he hecho carrera profesional alrededor de ellos, pero sí la capacidad de encontrar lecturas que llamaran mi atención. Debo decir que fue hasta hace relativamente poco que las ganas de leer volvieron y con tanta fuerza que nació esta idea loca: la de abrir una librería.

Este será un proceso largo que ha requerido como sacrificio dejar una narrativa y una vida más tranquila, que comenzó hace unos meses solo con una pregunta: ¿y si existiera una librería que venda solo libros escritos por mujeres? y del cual quisiera dejar registro en este espacio. Tal vez siempre te preguntaste cómo sería algo así, cuáles son las dificultades y las alegrías de todo esto que de inicio es muy confuso.

Resulta que una librería es mucho más que solo una tienda: tiene leyes que la rigen, está dentro de una cadena de bienes culturales que también son bienes consumo, todo me recuerda a las clases de Teoría de la comunicación y a cada rato quiero gritar: ¡Mattelarts! -se ríe sola-.

El punto y para no alargarme más, es que este será un camino de descubrimiento y acción con el propósito de que en unos meses, tú y yo podamos compartir un momento en una librería de autoras, con una biblioteca de habilidades, con una mesa de pan recién horneado, con un taller para pasar el rato y conocer mujeres que como tú y yo, buscan un espacio relajado para hablar de libros y de lo que hay en los libros: la vida misma.

Espero que vuelvas pronto,

Olga

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